Grasas saludables y no saludables para el organismo

Por Débora Silva

Cuando hablamos de "grasa", luego pensamos en una sustancia que hace daño a nuestra salud, ¿no? Pero no es así, ya que existen los lípidos beneficiosos, como las grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas, que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico, previenen enfermedades cardiovasculares y hasta dan "aquella forcinha" a la hora de perder algunas libras no deseados.

Las grasas saludables para el organismo

Imagen de un plato de sándwich de salmón

Foto: Pixabay

Las grasas saludables son las que se encuentran normalmente en los alimentos de origen vegetal y peces de agua fría. Echa un vistazo a continuación cuáles son los beneficios de las grasas poli y monoinsaturadas:

  • El fortalecimiento del sistema inmunológico;
  • Prevención de enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas;
  • Aumentan la sensación de saciedad y, por esto, pueden ayudar en el proceso de adelgazamiento;
  • Ayudan en la formación de hormonas;
  • Mejoran el aspecto de la piel;
  • Actúan en el funcionamiento del intestino;
  • Ayuda a reducir el dolor y la inflamación.

Para que los efectos beneficiosos de las grasas saludables puedan ser percibidos, se recomienda que estos alimentos sean consumidos en una o dos porciones al día. En general, las "grasas buenas" están presentes en el aceite de oliva, aceite de coco, nueces de macadamia, sésamo, frutos del mar, pescados de agua fría, aceite de linaza, aguacate, aceite de semilla de uva, nueces y frutos secos (avellanas, almendras, nueces).

Las grasas no saludables para el organismo

Ampliación de carne asada con patatas fritas

Foto: Depositphotos

Las grasas no saludables (saturadas y trans) están mayoritariamente presentes en los alimentos de origen animal y, al ser consumidos en exceso, en perjuicio de la salud. Los daños provocados por la ingesta de estos alimentos incluyen accidente cerebrovascular (AVC), el infarto y el cáncer.

Estas grasas están presentes en los siguientes alimentos:

  • La mantequilla;
  • Nata;
  • La leche entera;
  • Carnes rojas y grasas;
  • Alimentos dotados de grasas parcialmente hidrogenadas;
  • Quesos grasos;
  • Alimentos derivados de rumiantes, como la vaca.

Cambie las grasas no saludables de las sanas

Para evitar problemas de salud, se recomienda cortar las grasas menos saludables del menú e invertir en aquellas que proporcionan diversos beneficios a nuestra salud. Echa un vistazo a algunos consejos a seguir:

  • Opte por los productos lácteos con bajo contenido de grasas, como leches, yogures y quesos magros;
  • Reemplace las patatas fritas y las galletas por vegetales crudos o frutas;
  • Disminuir la ingesta de carnes rojas, dando preferencia a las carnes blancas, como el pollo;
  • Aumente el consumo de pescado que contienen ácidos grasos omega 3, como el salmón, la caballa o la sardina. Se recomienda que estos alimentos sean consumidos por lo menos dos veces por semana;
  • Cambie las grasas de origen animal por grasas de origen vegetal.